La lógica de la pregunta y la respuesta encuentra en la hermenéutica el espacio para su desenvolvimiento agonal. Es por eso que, en su dimensión intersubjetiva, el principio del diálogo no implica una concepción que neutralice los puntos de vista en un acuerdo forzado, sino que se sostiene en la paradoja de la diferencia. El diálogo lleva consigo tensión, conflicto, pluralidad y extrañeza. Pero también anhelo de comunicación, empatía, conmoción de los propios presupuestos. Y ese ha sido precisamente el tono con que la hermenéutica ha confrontado sus puntos de vista con la epistemología, el positivismo, la semiótica, el estructuralismo, el posestructuralismo, la dialéctica, el psicoanálisis y la fenomenología a lo largo del siglo XX. En el fondo, lo que está en juego no es sólo la discusión metodológica, sino el modo en que nos encontramos en el mundo, las maneras específicas en que la singularidad del otro nos llama e interpela, los atajos y estrategias por los que nos comprendernos e interpretamos a nosotros mismos, con la alteridad que somos. Si este es el horizonte, si, además, la propia América Latina nos pone las oportunidades y los límites de su realidad específica, ¿cómo abordar las cuestiones relacionadas con la praxis humana, el sentido, la significación, el lenguaje, sin que la tentación objetivante enajene su anclaje en la vitalidad de la experiencia? ¿Cómo se interceptan las coordenadas que combinan explicación y comprensión? ¿Qué acuerdos autorizan un intercambio propicio entre las disciplinas, que clase de desacuerdos los perturban o desvían? ¿Cuáles nos posibilitan pensarnos? Una hermenéutica que tome en cuenta el conflicto como energética; que ubique la fractura como principio, o mejor, como punto de partida; que no tome por fracaso la controversia sin zanjar, pues aún ella supone la comprensión de la igualdad de los que hablan; que no deduzca la simple violencia de lo irracional del postulado de la partición originaria; que apueste, no a la diferencia irreductible sino a la mutación de las identidades y a la liberación/construcción de otros proyectos de sentido en el proceso mismo del diferendo agonal: esa hermenéutica, que es aún tarea por hacer, es la que apostamos a construir en estas jornadas. Una hermenéutica con la que pensarnos, comprendernos e interpretarnos a nosotros mismos.
Ejes tematicos
- Hermenéutica y Epistemología
- Hermenéutica y Semiótica
- Hermenéutica, Estructuralismo y Posestructuralismo
- Hermenéutica y Dialéctica
- Hermenéutica y Psicoanálisis
- Hermenéutica y Fenomenología
invitados internacionales
Murizio Ferraris (Universidad de Torino, Italia)
Luis Sáez Rueda (Universidad de Granada, España)
invitados nacionales
Néstor Míguez (Instituto Universitario I.S.E.D.E.T.)
Ricardo Ibarlucía (UNSAM, CIF, Argentina)
Fabián Ludueña Romandini (UBA - CONICET)
Adrián Cangi (UBA, Universidad del Cine, UNLP)
Darío Sztajnszrajber (Universidad Libre de Estudios Judaicos, FLACSO)
Jorge Lulo (UBA)
Manuel Calderón (Universidad Nacional de La Plata)
Leandro Catoggio (Universidad Nacional de Mar del Plata)
Eugenia Borsani (Universidad Nacional de Comahue, Neuquén)
Graciela Maturo (Academia Nacional de Ciencias de Buenos Aires)
Diego Parente (Universidad Nacional de Mar del Plata, CONICET)
Carlos Belvedere (UBA, UNGS, CONICET)
Organiza |
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